jueves, 15 de enero de 2026

Templo

Levanto entonces en éste instante un sagrado templo.
Un ramo de lirios cardos y claveles en el altar de mis ojos mirándote, enciendo un cirio y perpetuo las paredes de mi interior con incienso olíbano, con afán de inmortalizar éste segundo en el que tus ojos como estaca  atraviesan mi frágil e inquieto corazón
De Carmín pinto las paredes y el hábito que visto.
Y en el centro te contemplo, tus manos manchadas de  escarlata y tus dos abismos que me atrapan.
Me arrodillo entonces ante ti sin cuestionar mi fé, sin cuestionar al empírico sentimiento que me rodea. A la potestad que toma mi alma.
Templo inmortal de el momento.
Templo que será ruinas cuando te des la media vuelta.


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