martes, 21 de octubre de 2025

El hombre que ama

Frente a las estrellas alcé mi vista y junté las dos manos.

Dios, no te has ido de mí?

Tú, en el caos de mi alma, sabes que amor es lo que soy.

Tú sabes que más que para cualquier otro sentimiento fatuo, en el que el hastío de el ser me lleva, yo he nacido para amar. 

Y de nuevo Dios sabes como escucharme y sabes que no soy una mujer sencilla, y escribes con la pluma de las fronteras y el tiempo y me regalas el anhelo.

Entonces heme aquí,esta nueva mañana imaginando su mismo aliento, a través de mis sábanas, la luz que traspasa por mi ventana, sus manos cándidas, que me alivian. Miro sus ojos y le regalo mis manos a su rostro, Ojos que me ven desde una lejana melancolía. Estoy conmovida.

Dios tú lo conoces bien, lleva con vergüenza la mirada hacia tu nombre, le regalaste el filtro a sus ojos sinceros, y lo colocaste en éste torrente de estrellas perdidas.

Fuego que enciende mi alma.

Nombre que traspasa mi ser.

No hay en mi tiempo de arrepentimiento, caminé los senderos de mi negra expiación. Soy un bosque. 

Y Dios sabes tú, su alma en mi es la lluvia que se avecina.